This is For You

This is For You

Anyplace is better
Starting from zero got nothing to lose

Fast Car

Tracy Chapman

 

  Hace tres años la imagen de portada se creaba. Y solo tu conoces todo lo que esconde. Hace tres años, yo ya sabía qué sentía. Desde ese tiempo, mi corazón ya había escrito tu nombre con tinta indeleble, y ya sabía que te quería, para toda la vida. Muchas cosas pasaron, pero la vida con sus infortunios y alegrías se encargó nuevamente de juntarnos. Tras un año de entera ausencia, se sumo otro en el que se abrieron posibilidades, pero en el que nuevamente la inseguridad, los celos y los fantasmas del pasado se encargaron de pesar tanto que las brechas se volvieron a abrir entre nosotros.

  Pero el corazón extraña lo que debe quedarse y la cabeza va dictando caminos para cerrar las brechas que el tiempo crea. Y así es como, cuando el corazón madura y empieza valorar momentos, detalles y sentimientos. Todo cambia, la luz llena los espacios, las dudas se esfuman, los celos se disipan, los fantasmas desaparecen.

  Desde hace unos meses comprendimos cada una de las vicisitudes que nos tocó atravesar, y supimos que estuvieron ahí a prueba de fuego, dándonos hoy, la suficiente seguridad de poder tomar un camino juntos, en el que somos mucho más que uno pero sin llegar a ser dos, en un camino en el que simplemente SOMOS, somos lo que tanto quisimos siempre, ahora sin ansiedades, sin miedos y con completa seguridad de querernos uno al lado del otro, creciendo juntos, ayudándonos, apoyándonos y amándonos, cada día, un poco más…

   La distancia se hace de excusa para extrañarnos, y las ansias nos ayudan a aprender a querernos fielmente en este mundo de locura, pero en el que tu y yo nos encontramos, fortuita e inesperadamente tantas veces, que sé, Dios obró en ello, y me regaló tu presencia, a la cual, estoy más que agradecida, porque aprendí cada día a quererte, de manera inexplicable pero verdadera, real y profunda.

  Hoy, el día de tu cumpleaños amor mío, quiero agradecerte por estos meses en los que me hiciste sentir afortunada de tenerte y solo deseo que esto no tenga final, porque lo que siento no tiene límites, solo capacidad de crecer más. Espero que sigamos transitando este camino juntos, esperando verte cumplir más años, JUNTOS, sin que ya nada interfiera, porque hoy SOMOS mucho más que uno, SOMOS un TE AMO, que no tiene final.

This is for you JM.

I LOVE YOU WITH ALL MY LIFE.

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Las cosas que nunca te dije

Pudimos hacer tantas cosas, hasta el mundo cambiar

pero no pudimos siquiera cambiar nuestra historia personal.

Tan solo un instante

Enanitos Verdes

Recomendación Escuchar de fondo mientras se lee: Aunque tu no lo sepas de El secreto de Herbie. O Gone, Gone, gone de Philips Philips.


Hay tantas cosas que nunca te dije.

Porque no te gustaban las cursilerias, porque te parecía de novela enumerar las cosas positivas de alguien, porque te agradecí una vez y me preguntaste por qué lo hacía, y con esto, descubrí lo que me demostraste todas las veces: una persona en la que las acciones encajan más que las palabras, hablar estaba de más en tu vida cotidiana, pero la acción y el detalle eran parte del todo.

Así que, aunque no lo creas, tengo grabada en la mente cada uno de esas acciones y aciertos que tuviste conmigo, y que a pesar de no habértelo dicho, te lo agradezco infinitamente.

Recuerdo ese día en el que:

Te quedaste no sé donde por el wifi, para descargarme las bandas sonoras de las películas que te había comentado que siempre las quise tener. No te lo había pedido, solo comentado, y fue una sorpresa tan grata cuando las empecé a recibir.

Venías a altas horas de la noche, para salir a caminar o andar en la bicicleta, porque era el horario en el que yo podía.

Me trajiste un par de pizzas cuando pensaste que yo estaba enojada, jeje. Fue tierno.

El mensaje que me habías enviado recomendándome un libro porque últimamente me estaba pasando, está de más decir que espere con ansias para saber el título del libro hasta que la imagen me descargó y en la caricatura, estaba el libro en cuya tapa se leía: Cómo parar de ser linda. (tierno 2)

Cuando no quería ir a dos cuadras de mi casa para los masajes a las 21:00 porque me aterraban los perros que me salían en el camino, y venías a buscarme, en tu moto, estando a diez o más cuadras, solo para hacerme ese favor, y luego, nuevamente pasabas a buscarme.

Cuando evitaste que recuerde algunas cosas que me entristecían y me cambiabas de tema sin que me diera cuenta.

Las clases que me recomendaste, cuando me dabas tu aliento hablándome de capacidades mías que yo desconocía, por el link para inscribirme en clases de inglés gratuitas.

El piloto que me prestaste porque pronosticaban lluvia para el concierto que tanto ansiaba.

Por las veces que me acompañaste a acontecimientos importantes para mí, en las que te integraste al grupo, convirtiéndote en amigo de mis amigos y pasandola bien.

Por la foto que me enviaste no recuerdo a qué hora de la madrugada, Vos, en plena oscuridad y de fondo las estrellas titilantes, adjuntando la declaración ´Aipotaite reime chendive ko’ape´*

Por las veces que venías simplemente a hablar o a hacerme compañía y siempre la pase bien.

Por las recomendaciones, opiniones o sugerencias que me dabas, ya sea para crecer o cambiar cosas para bien.

Por enseñarme a romper las nueces.

Por viajar 80km a pesar del cansancio del día, para poder ir a mi cumpleaños.

En serio, por todo eso, y tantas otras cosas ¡simplemente gracias!

Sé que te chirriaban los personajes de las comedias románticas, pero mira, cada una de esas características podrían pertenecer a un buen personaje de una de ellas, que aún no se filmó claro, jeje, en este caso, la realidad supera a la ficción.

Aunque todo esto, esté dedicado o inspirado por una persona, sé que alguien que lo lee, podrá sentirse identificado con todo lo que escribí y describí, por los detalles que muchas veces se tienen con nosotros, y no lo vemos, o lo agradecemos pero no sabemos cómo retribuirlo y simplemente lo agradecemos.

A vos, que no sé si lo leerás o no, te agradezco por ese tiempo de tu vida que me brindaste, por haberme aguantado cuando ni yo misma lo hacía, jeje, pero creo que al final te terminó cansando, y no te culpo para nada. Mas bien, me quedo con todos los gratos momentos, que hoy se convierten en recuerdos que los atesoro profundamente.

Perdón por las cosas que nunca te dije, y las coloqué aquí. Siempre me dijiste que yo era mejor escribiendo, así que convertí en letras, lo que tengo de ti.

Siempre me convencí y hace poco lo recordé con las líneas de una mis películas favoritas, que las palabras no salen de uno, sino fluyen a través de uno, solo somos un medio para ordenarlos y trasmitirlos (aunque el adjetivo de escritora me quede grande me gusta pensar que puedo serlo algún día). Hoy, agradezco que hayas venido a mí mediante estas palabras y poder sentirte a través de ellas.

Sé que algún día escucharé tu nombre en ese sueño que tanto anhelas y deseas, y aunque no esté ahí, sonreiré, porque sabré que eres feliz. Y eso… me basta.


 

*Deseo tanto que estés aquí conmigo, en lengua guaraní, idioma natal del Paraguay.

Punto Final

Punto Final

    Las cosas cambian, crecen o se marchitan, pero la vida continúa.

Yo antes de ti

Jojo Moyes.

 

  Mi terrible incapacidad de ocultar mis sentimientos, de tragármelo y no demostrar nada, eso, me tuvo de vuelta perdida en él.

  ¿Qué hubiese ganado con ocultarlo? Simplemente ser un alma vacía ¿fingiendo ser una amiga? Y es cierto, es lo que quería al principio y no tenía la intención de adentrarme de vuelta en su corazón. Pero despertó viejos sentimientos al hablarme de nuestras circunstancias pasadas, me dijo palabras demasiado frágiles a mi corazón y él, no pudo contenerse, no pudo rechazarlo, no pudo decirle No. Naufragó en lo más profundo de su alma y sin darse cuenta cada día despertaba más enamorada de él.

  Ay corazón, que terco eres, te dejas llevar por esa adrenalina que desencadena escucharlo, esas endorfinas produciéndose a mil por hora sólo por el placer de amarlo. Y nuevamente no nos importaron nuestras viejas heridas. Ya no habían cicatrices. Habían sanado pero nos olvidamos la lección.

  Ay corazón, ven, vamos, charlemos… ¿cuál es nuestra obsesión? Ya sé, ya sé que me dirás, el es esa melodía inventándose en la cabeza. Y me dirás que la cabeza también estuvo de acuerdo y si, también lo estuvo, también se adentró, también volvió a sentirse vivo y ahora también como nosotros sabes que murió.

  No nos gusta admitir nada de esto. Que estamos tristes pero decimos estar bien, que lo extrañamos con locura pero sabemos que el sin nosotros está bien.

  Ey alma. Te escucho desde lo más profundo. Ven, háblanos también. Me dices que también lo extrañas, que aún recuerdas su perfume, que su tacto es de algodones y te hubiese gustado dormir en él, sin la necesidad de despertar. Lo sé corazón, lo sé cabeza, lo sé alma. Nos enamoramos, buceamos y dejamos nuestro ancla en él, sabiendo que no nos necesitaba, sabiendo él que sin nosotros estaba bien.

  Días escuchando esas frases que te envuelven y te invitan a conocer el paraíso y una noche, una noche fría, un simple: No quiero que te ilusiones, y sólo nosotros sabemos en cuantas partes nos rompimos. Un cuadro de Frida se pinta en nuestro cerebro, uno de esos cuadros en los que se retratan esas tristezas que solo se pueden conocer cuando se conoce este tipo de quiebres. Nos partimos en pedazos, nuevos pedazos y sabíamos que a pesar de haber dicho que esto no acabaría con nada, supimos que esto era el principio del fin que temíamos pero que llegó tan pronto.

  Alma, cabeza, corazón, este es un concilio entre nosotros cuatro, déjenme decirles que ya no me quedan partes intactas de él, todo está roto, gris, pero lleno de él.

 Ayúdenme a reunir esos pedazos. Recuerden que ustedes también estuvieron involucrados, todos lo volvimos a integrar a nuestra vida.

  Lo recibimos sin dudarlo. Lo amamos con fuerza y aquí estamos pagando el costo de dar sin escatimarlo, ¿no debería acaso el amor compensarlo? y ahí nace la respuesta a todo, la única verdad: Sólo nosotros amamos. Quizás el encontró una manera de pasar el tiempo y sentirse amado, mientras nosotros nos enamorábamos.

  Ay cabeza, ayúdame a olvidarlo.

  Corazón, ayúdame a superarlo.

  Alma, ayúdame a neutralizarlo. Que su recuerdo ya no tenga ese efecto de imán que me lleva a el.

  Ayudénme a reencontrame.

  Desintoxicarme una vez más.

  A tener el valor de poder decirle Adiós y sentir que al fin dejamos de estirar la cuerda que todo el tiempo lo hicimos solos.

  Y vos. Si, vos, la que escribe… Quizás es hora de encontrarle a esto, un punto final.

10 – Marzo – 2.017

fondo-blanco-beaocach

Ella lo perdió a el, pero se encontró a sí misma, y de alguna manera, eso lo era todo.

Taylor Swift.

A veces

A veces

Te mostré, mi fuerza bruta, mi talón de Aquiles, mi poesía.

Antes de las 6

Shakira

Use la letra de esa canción, porque creo que en esencia así de vulnerable estamos cuando nos enamoramos, amamos tanto que demostramos todo de nosotros sin temor.


A veces parece que queremos descubrir qué otras formas existen de hacernos daño. Volvemos  abrir las alas y volvemos a lanzarnos al precipicio sin paracaídas. Caemos bien al fondo, volvemos a hacer contacto con eso que llamamos dolor, a tal punto que pareciese que ya lo vemos como amigo. Lo cierto es que muchas veces, ese propio dolor nos trasforma, nos sacude y nos levanta. Lo cierto es que Ame tanto como pude y tanto como no creí que podría quererte.

Lo cierto es que dijiste Adiós disfrazado de un ´Hasta Pronto´ y así te fuiste. Me dejaste sola, con los sinsabores, con las nostalgias, con la vaga soledad, con ese silencio ensordecedor de no escucharte, con la cruel venganza de no verte.

Fuiste cruel, como no creí que podías serlo, fuiste pequeño en madurez, como no pensé que serías. ¿Te debí conocer mejor? Quizás… ¿Te debí Amar menos? ciertamente.

Lo hecho y concreto es que ya está, ´me hiciste daño´ tal cual tu mensaje del día siguiente. Nunca hubo un nosotros, porque tu corazón nunca me perteneció. Yo dormitaba pensándote y dormía soñándote cuando tú, vivías soñando en otros lares. Siempre lo supe. Siempre lo intuí y verdaderamente no molesta, pero la sinceridad fue a destiempo. Mi voluntad a creerte y el deseo de estar contigo fueron más intensos. Quise disipar mis dudas, pero tus acciones gritaron más fuerte.

Y todas las fichas cayeron. Todo encajó para mi mala suerte. Es cierto, cerraste tus puertas, y dicen que cuando eso pasa hay otras mejores esperando. Es cierto que mis acciones no son suficientes para que tu corazón se descompase por mí, pero por lo menos esperaba que lo valores.

Me hiciste todo aquello que te hicieron alguna vez y que tantas lágrimas te provocó. Si buscabas desahogarte haciendo lo mismo, te equivocaste en la elección.

Hoy me quedan versos que quizás se inspiren en la situación vivida contigo pero que no pretenden encontrarte, sino que buscan reencontrarme. Ya nada me conduce a ti más que un despertar, ver las cosas como fueron y como son. Saber que es parte de un pasado que no lo quiero presente. Hay que cerrar ciclos. A ti te costó decidirlo en un día, quizás a mi me llevó más tiempo, pero es definitivo.

Adiós.

Setiembre 2.015.-