Punto Final

Punto Final

    Las cosas cambian, crecen o se marchitan, pero la vida continúa.

Yo antes de ti

Jojo Moyes.

 

  Mi terrible incapacidad de ocultar mis sentimientos, de tragármelo y no demostrar nada, eso, me tuvo de vuelta perdida en él.

  ¿Qué hubiese ganado con ocultarlo? Simplemente ser un alma vacía ¿fingiendo ser una amiga? Y es cierto, es lo que quería al principio y no tenía la intención de adentrarme de vuelta en su corazón. Pero despertó viejos sentimientos al hablarme de nuestras circunstancias pasadas, me dijo palabras demasiado frágiles a mi corazón y él, no pudo contenerse, no pudo rechazarlo, no pudo decirle No. Naufragó en lo más profundo de su alma y sin darse cuenta cada día despertaba más enamorada de él.

  Ay corazón, que terco eres, te dejas llevar por esa adrenalina que desencadena escucharlo, esas endorfinas produciéndose a mil por hora sólo por el placer de amarlo. Y nuevamente no nos importaron nuestras viejas heridas. Ya no habían cicatrices. Habían sanado pero nos olvidamos la lección.

  Ay corazón, ven, vamos, charlemos… ¿cuál es nuestra obsesión? Ya sé, ya sé que me dirás, el es esa melodía inventándose en la cabeza. Y me dirás que la cabeza también estuvo de acuerdo y si, también lo estuvo, también se adentró, también volvió a sentirse vivo y ahora también como nosotros sabes que murió.

  No nos gusta admitir nada de esto. Que estamos tristes pero decimos estar bien, que lo extrañamos con locura pero sabemos que el sin nosotros está bien.

  Ey alma. Te escucho desde lo más profundo. Ven, háblanos también. Me dices que también lo extrañas, que aún recuerdas su perfume, que su tacto es de algodones y te hubiese gustado dormir en él, sin la necesidad de despertar. Lo sé corazón, lo sé cabeza, lo sé alma. Nos enamoramos, buceamos y dejamos nuestro ancla en él, sabiendo que no nos necesitaba, sabiendo él que sin nosotros estaba bien.

  Días escuchando esas frases que te envuelven y te invitan a conocer el paraíso y una noche, una noche fría, un simple: No quiero que te ilusiones, y sólo nosotros sabemos en cuantas partes nos rompimos. Un cuadro de Frida se pinta en nuestro cerebro, uno de esos cuadros en los que se retratan esas tristezas que solo se pueden conocer cuando se conoce este tipo de quiebres. Nos partimos en pedazos, nuevos pedazos y sabíamos que a pesar de haber dicho que esto no acabaría con nada, supimos que esto era el principio del fin que temíamos pero que llegó tan pronto.

  Alma, cabeza, corazón, este es un concilio entre nosotros cuatro, déjenme decirles que ya no me quedan partes intactas de él, todo está roto, gris, pero lleno de él.

 Ayúdenme a reunir esos pedazos. Recuerden que ustedes también estuvieron involucrados, todos lo volvimos a integrar a nuestra vida.

  Lo recibimos sin dudarlo. Lo amamos con fuerza y aquí estamos pagando el costo de dar sin escatimarlo, ¿no debería acaso el amor compensarlo? y ahí nace la respuesta a todo, la única verdad: Sólo nosotros amamos. Quizás el encontró una manera de pasar el tiempo y sentirse amado, mientras nosotros nos enamorábamos.

  Ay cabeza, ayúdame a olvidarlo.

  Corazón, ayúdame a superarlo.

  Alma, ayúdame a neutralizarlo. Que su recuerdo ya no tenga ese efecto de imán que me lleva a el.

  Ayudénme a reencontrame.

  Desintoxicarme una vez más.

  A tener el valor de poder decirle Adiós y sentir que al fin dejamos de estirar la cuerda que todo el tiempo lo hicimos solos.

  Y vos. Si, vos, la que escribe… Quizás es hora de encontrarle a esto, un punto final.

10 – Marzo – 2.017

fondo-blanco-beaocach

Ella lo perdió a el, pero se encontró a sí misma, y de alguna manera, eso lo era todo.

Taylor Swift.

Anuncios

A veces

A veces

Te mostré, mi fuerza bruta, mi talón de Aquiles, mi poesía.

Antes de las 6

Shakira

Use la letra de esa canción, porque creo que en esencia así de vulnerable estamos cuando nos enamoramos, amamos tanto que demostramos todo de nosotros sin temor.


A veces parece que queremos descubrir qué otras formas existen de hacernos daño. Volvemos  abrir las alas y volvemos a lanzarnos al precipicio sin paracaídas. Caemos bien al fondo, volvemos a hacer contacto con eso que llamamos dolor, a tal punto que pareciese que ya lo vemos como amigo. Lo cierto es que muchas veces, ese propio dolor nos trasforma, nos sacude y nos levanta. Lo cierto es que Ame tanto como pude y tanto como no creí que podría quererte.

Lo cierto es que dijiste Adiós disfrazado de un ´Hasta Pronto´ y así te fuiste. Me dejaste sola, con los sinsabores, con las nostalgias, con la vaga soledad, con ese silencio ensordecedor de no escucharte, con la cruel venganza de no verte.

Fuiste cruel, como no creí que podías serlo, fuiste pequeño en madurez, como no pensé que serías. ¿Te debí conocer mejor? Quizás… ¿Te debí Amar menos? ciertamente.

Lo hecho y concreto es que ya está, ´me hiciste daño´ tal cual tu mensaje del día siguiente. Nunca hubo un nosotros, porque tu corazón nunca me perteneció. Yo dormitaba pensándote y dormía soñándote cuando tú, vivías soñando en otros lares. Siempre lo supe. Siempre lo intuí y verdaderamente no molesta, pero la sinceridad fue a destiempo. Mi voluntad a creerte y el deseo de estar contigo fueron más intensos. Quise disipar mis dudas, pero tus acciones gritaron más fuerte.

Y todas las fichas cayeron. Todo encajó para mi mala suerte. Es cierto, cerraste tus puertas, y dicen que cuando eso pasa hay otras mejores esperando. Es cierto que mis acciones no son suficientes para que tu corazón se descompase por mí, pero por lo menos esperaba que lo valores.

Me hiciste todo aquello que te hicieron alguna vez y que tantas lágrimas te provocó. Si buscabas desahogarte haciendo lo mismo, te equivocaste en la elección.

Hoy me quedan versos que quizás se inspiren en la situación vivida contigo pero que no pretenden encontrarte, sino que buscan reencontrarme. Ya nada me conduce a ti más que un despertar, ver las cosas como fueron y como son. Saber que es parte de un pasado que no lo quiero presente. Hay que cerrar ciclos. A ti te costó decidirlo en un día, quizás a mi me llevó más tiempo, pero es definitivo.

Adiós.

Setiembre 2.015.-